
"¡Vaya viaje lingüístico! Me tuve que colocar un c*** de veces (porque, claro, una no basta) y, ¡oh sorpresa!, todavía estuve un par de años peleando contra el monstruo de los límites de almacenamiento (porque eso, obviamente, fue lo primero que pensé). Porque el verdadero problema de montar una página no es solo saber qué contenido basura planeas escribir, sino darle un asunto social para que las demás personas puedan... ¿comunicarse? ¿Expresarse? ¿O quizá sucumbir a tu manera de pensamiento? ¡Qué fácil no es llegar a las masas cuando las redes sociales ya las tienen atiborradas de memes!
Pero, ¡atención!, hay un selecto porcentaje de seres humanos que aún se atreven a indagar en internet (no solo en México, oh no, también en otros países, incluyendo a alguna que otra celebridad y a los gurús de YouTube, Instagram y Facebook, esas cuentas que comparten contenido casi sin sentido (pero para ellos es poesía pura). Todos sabemos que esto es publicidad disfrazada (a veces pagada, a veces puro gag digital).
Las páginas web de antaño ya no son lo que eran (¿nostalgia?). No es que no se pueda monetizar (¡claro que se puede! Mira El Universal o cualquier página seria de EE.UU. o Europa, donde te cobran hasta por respirar el artículo que quieres leer). ¡Sacas tu tarjeta de crédito como un poseso solo para evitar el paywall! Y todo porque el algoritmo (o ahora la IA, esa pseudodiosa del avance tecnológico) sabe qué te va a gustar. ¡Qué conveniente!
La IA no es más que un seudónimo de grandeza, un cuento chino para atiborrar de necesidades ficticias a la gente y hacerles creer que están evolucionando (cuando en realidad solo están acumulando deuda cognitiva). Yo, mientras tanto, estuve aprendiendo demasiado (¿o demasiado poco?) de Oracle, Azure, Microsoft, Amazon... Leyendo FAQs y tutoriales como si mi vida dependiera de ello (spoiler: no). Todo con la ingenua idea de encontrar un mejor empleo (porque, al fin y al cabo, ese es el sueño húmedo del sistema: ¿Sabes qué? Necesito aprender algo nuevo. Pero si quieres escribir, nadie te hace caso (a menos que seas un escritor de postín o tengas un dominio .com que cueste entre 4,000pesosy4,000pesosy135 dólares al mes).
¿Para qué molestarse en crear una página original si puedes arrastrarte por Blogspot y colgar publicidad como si no hubiera mañana? ¡Ah, pero claro! Los webinars te venden la pomada de que esto sí monetiza, mientras el mundo se ahoga en contenido IA (esa babosada moderna que todos creen revolucionaria).
Lo que queremos (o lo que yo quiero, al menos) es un rinconcito digital donde la gente pueda expresarse sin tener que vender su alma a OnlyFans o mendigar likes. Porque, ¿sabes qué? El internet ya es un campo minado de catástrofes (como la Segunda Guerra Mundial, pero con más tuits). Todos hablan, nadie escucha. Todos escriben, nadie lee. Y los medios digitales (esos tiburones con más dinero que un banco suizo) siguen campantes, sin ser cuestionados.
Así que, si tienes una idea (una de verdad, no un copy-paste de ChatGPT), ¡házmelo saber! Porque esto no es solo escribir por escribir: es un llamado a la acción (o al menos a pensar antes de compartir el próximo meme).
PD: No, no vivimos del maná del cielo... pero a veces parece que algunos sí."
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